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Activos Críticos Nacionales: Una responsabilidad compartida

Foto: Enel Perú

Resumen

El concepto de Activos Críticos no es universal, manejándose de manera indistinta alrededor del mundo, sin embargo, su importancia es ampliamente reconocida. Nuestra legislación los define como aquellos recursos, infraestructuras y sistemas esenciales e imprescindibles para mantener y desarrollar las capacidades nacionales, cuya afectación, perturbación o destrucción no permite soluciones alternativas inmediatas ocasionando un grave perjuicio a la Nación.

Palabras Clave:

Activos Críticos, Responsabilidad, Riesgos, Vulnerabilidades

Abstract:

The concept of critical assets is not universal, being handled indistinctly around the world, but its importance is widely recognized. Our legislation define temas those resources, infraestructures and essentiel system to maintein and develop national capacities, whose affectation, disturbance or destruction does not allow inmediate alternative solutions, causing serious damage to the Nation.

Key words

Critical assets, responsability, risks, vulnerabilitys.

Con esta noción se establece que, para ser considerado como Activo Crítico Nacional se deben cumplir ciertos requisitos:

  1. Su relación con los objetivos y capacidades nacionales.
  2. Su importancia vital para el Estado.
  3. La inexistencia de soluciones alternativas inmediatas.

Dicho esto, queda clara su importancia vital para el Estado; así como los mecanismos orientados a su protección. Es cierto que su reglamentación es relativamente reciente, pues data de finales del año 2017, a diferencia de otros países latinoamericanos como Colombia, que aprobó la Estrategia Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas y Ciberseguridad en el año 2011.

En nuestro país, mediante Decreto Supremo N°106-2017-PCM se aprobó el Reglamento para la identificación, evaluación y gestión de riesgos de los Activos Críticos Nacionales – ACN, que establece dentro de las responsabilidades del Ministerio de Defensa, elaborar y actualizar la Directiva Nacional de Seguridad y Defensa para la protección de los ACN, así como identificar y evaluar los riesgos en materia de seguridad y defensa nacional.

Dicho Reglamento otorga además un rol fundamental a la Dirección Nacional de Inteligencia – DINI, para elaborar el Inventario Nacional de Activos Críticos Nacionales – INACN, en colaboración con una serie de Sectores y de operadores, que pueden ser públicos o privados; y que tienen a su cargo la administración u operación de los ACN, teniendo la obligación de adoptar todas aquellas medidas que resulten necesarias para garantizar su normal funcionamiento.

Responsabilidad Compartida

El Ministerio de Defensa, a través de la Directiva Nacional de Seguridad y Defensa para la protección de los Activos Críticos Nacionales – ACN, establece una serie de disposiciones y responsabilidades a los Operadores de los ACN, Sectores con ACN, Ministerio del Interior y Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, todo ello con la finalidad de delimitar la participación de los actores responsables de su protección.

De acuerdo a los expertos, esto constituye un gran avance para el país, pues está en la línea de aquello que promueve la OCDE[1], en cuanto a gestión de los riesgos a nivel país y de la gestión de las infraestructuras críticas.

Conviene destacar que, dentro de las fuentes de riesgos identificadas de acuerdo a la NTP-ISO 31000[2] están los eventos naturales y el cambio climático, hechos que tienen vinculación directa con la gestión del riesgo de desastres – GRD y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible[3] – ODS.

Los ACN por definición, presentan un elevado grado de riesgo y amenaza, por este motivo su salvaguarda y seguridad son temas de importancia relevante, que deben tener en cuenta no sólo la gestión reactiva sino también mecanismos de anticipación y prevención, priorización de recursos, capacidad de resiliencia y recuperación de recursos humanos y materiales.

En ese sentido resulta muy importante identificar las vulnerabilidades y riesgos que afrontan los ACN, lo cual servirá para diseñar posteriores planes, programas y medidas de tratamiento, a fin de mitigar o eliminar dichos riesgos. Al respecto, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas conduce el proceso de planeamiento estratégico formulando el documento correspondiente para la protección de los ACN en materia de Seguridad y Defensa. Asimismo, coordina con los Sectores, Policía Nacional del Perú e Instituciones Armadas la articulación de los Planes respectivos.

De acuerdo a la legislación internacional[4], dentro de las prioridades estratégicas de la seguridad nacional, se encuentran las infraestructuras expuestas a una serie de amenazas para cuya protección se hace imprescindible, por un lado, catalogarlas y, por el otro, diseñar un plan con medidas eficaces de prevención y protección contra las posibles amenazas hacia tales infraestructuras, tanto en el plano de seguridad física como en el de seguridad de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Al respecto, la DINI es la encargada de realizar el Inventario Nacional de Activos Críticos Nacionales – INACN y presentarlo para su aprobación ante el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional – COSEDENA presidido por el Presidente de la República, y en cuanto a la formulación de planes esto se plasmó en los párrafos precedentes, señalando que es una tarea del Comando Conjunto.

Por este motivo, cualquier interrupción no deseada, debida a causas naturales, técnicas, o por ataques deliberados, tendría graves consecuencias en los flujos de suministros vitales o en el funcionamiento de los servicios esenciales, aparte de ser fuente de perturbaciones graves en materia de seguridad.

 

Paradoja de desarrollo e inseguridad

Actualmente, una de las fortalezas de las sociedades avanzadas es al mismo tiempo una debilidad, es así que las sociedades desarrolladas y altamente tecnificadas dependen en extremo de una serie de servicios que se han convertido en esenciales y al mismo tiempo vulnerables en extremo.

Existe un antes y después del 11 de Setiembre, cuyos ataques pusieron de relevancia las nuevas amenazas y vulnerabilidades con las que los Estados deben lidiar en la actualidad al plantear la seguridad de las infraestructuras críticas. Un ataque de este tipo conlleva pérdidas tanto de vidas humanas como económicas, así como afecta la credibilidad política de los gobiernos[5]. Todo ello, sumado a la cada vez mayor demanda de unos recursos finitos y menguantes, así como de un contexto de cambio climático.

De ahí se concluye que todas y cada uno de los activos críticos requieren un estudio y una implantación de medios y medidas que pongan especial énfasis en la seguridad integral y estén impregnados de un pensamiento global, en otras palabras su protección debe enfocarse desde un punto de vista de integral.

Es así que, la protección de los activos críticos nacionales, debe contar con el establecimiento de un marco tanto legal como institucional que disponga de suficientes medios y cuente con actores preparados para prevenir riesgos y amenazas y llegado el caso intervenir para mitigar el impacto sobre la población, la economía y el territorio; pues sin un sistema de clasificación organizado y coherente, resulta mucho más difícil establecer e implementar planes, directivas, o cualquier otro dispositivo o mecanismo  de evaluación, prevención y mitigación de los riesgos y amenazas.

En nuestro país, existen una serie de infraestructuras, recursos y sistemas que requieren de protección y necesitan mecanismos que contribuyan a reducir sus vulnerabilidades contra todo tipo de ataques y amenazas.

Es así que, la Directiva Nacional de Seguridad y Defensa para la protección de los ACN constituye un primer paso en el proceso para su protección y en la necesidad de mejorar los mecanismos que garanticen y delimiten las acciones que se llevarán a cabo por parte los Sectores, Operadores y demás actores involucrados en el ámbito de su competencia.


[1] La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico agrupa a 36 países miembros y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo.

[2] Norma Técnica Peruana sobre Gestión del Riesgo (04 JUN 2018).

[3] Los ODS son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad (ONU 26 de enero de 2016).

[4] Directiva 2008/114/CE sobre la identificación y designación de infraestructuras críticas europeas y la evaluación de mejorar su protección (08 DIC 2008).

[5] Finnish Security and Defense Policy, Prime Minister Office, Helsinki (19 MAR 2012).

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Las ideas contenidas en este análisis son responsabilidad exclusiva del autor, sin que refleje necesariamente el pensamiento del CEEEP ni del Ejército del Perú