Nuevas amenazas a la Seguridad Nacional: Una solución pendiente

Resumen:

El crimen organizado, la delincuencia común, el tráfico ilícito de armas, la trata de personas, la minería ilegal, las emergencias sanitarias, entre otros, no solo perturban el bienestar de los ciudadanos, sino también afectan el desarrollo de un país. En el Perú, además de estas amenazas, se suman otras que persisten en el tiempo, como es el caso del terrorismo y del narcotráfico. En este artículo, se analizan datos estadísticos de algunas de las amenazas que afectan la seguridad del Estado peruano a fin de comprender mejor su dimensión y alcance, pero –principalmente- con la finalidad de que los máximos tomadores de decisiones del Estado adopten las acciones necesarias para enfrentarlas eficazmente.

Palabras Clave:

Amenazas – Seguridad Nacional – Tráfico ilícito de armas – Trata de personas – Lavado de activos – Delincuencia común.

Introducción

La globalización viene revolucionando aceleradamente todas las esferas del quehacer nacional. Sin embargo, aunque la globalización presenta muchos aspectos positivos, también presenta otros que no los son, como es el caso del surgimiento de nuevos retos y amenazas a la seguridad tanto nacional como internacional. En la actualidad, amenazas como el terrorismo internacional y el crimen organizado transnacional son claros ejemplos de la mayor conectividad que existe en el mundo.

Asimismo, los desastres relacionados a eventos naturales, la delincuencia común, el tráfico ilegal de armas, la trata de personas, las emergencias sanitarias, entre otros, ponen en riesgo a una nación, afectando no solo el bienestar de los ciudadanos, sino también el desarrollo del país. En el Perú, además de las amenazas ya descritas, se suman otras que aún permanecen activas, como es el caso del terrorismo y del narcotráfico, principalmente en los Valles de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).

En este artículo se analizan algunos datos estadísticos sobre estas amenazas con la finalidad de comprender mejor su dimensión y alcance, facilitando la búsqueda de nuevos mecanismos para enfrentarlas, a través del involucramiento de las entidades del Estado y, principalmente, de sus tomadores de decisiones.

Del Libro Blanco de la Defensa a los nuevos roles del Ejército

El Libro Blanco de la Defensa Nacional, publicado en el año 2005, identifica dos tipos de amenazas a la seguridad nacional peruana. Por un lado, se encuentran las amenazas externas, es decir, las que podrían generarse si se intentaran aplicar en la subregión Sudamericana doctrinas de seguridad incompatibles con la vigencia del derecho internacional, las que podrían surgir de crisis en función de escasez de recursos naturales de valor estratégico, así como el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia internacional. Por otro lado, se encuentran las amenazas internas como los grupos terroristas y subversivos -contrarios al ordenamiento constitucional- que optan por la violencia, los grupos radicales que promueven la violencia social y desbordes populares, la delincuencia común organizada, el tráfico ilícito de drogas, la corrupción y la depredación del medio ambiente. Sin embargo, a pesar de que ya han transcurrido más de 15 años desde la publicación de este documento, las amenazas descritas permanecen latentes, pudiéndose incluir otras como la actual pandemia de la COVID-19.

En ese sentido, acorde a la Constitución Política del Perú y a las Leyes nacionales, el Ejército del Perú – al igual que las otras instituciones armadas- cumple cinco roles estratégicos: garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial; participar en apoyo el orden interno; participar en apoyo el sistema nacional de gestión de riesgos de desastres; participar en apoyo en la política exterior; y participar en apoyo al desarrollo nacional. Se debe recalcar que estos roles estratégicos han sido asignados por el Estado peruano; por consiguiente, debe ser el propio Estado –por intermedio de los Gobiernos de turno- el que asigne los recursos que permitan el desarrollo de capacidades para que esta institución armada los cumpla eficazmente, en beneficio de la sociedad a la que sirve.

Percepción de la seguridad en el planeta

Anualmente, diversas instituciones realizan estudios para medir la percepción de seguridad regional y global. Una de las más reconocidas es el Institute for Economics and Peace, un laboratorio de ideas (think tank) dedicado a colectar data para analizar la paz y cuantificar su valor mediante el desarrollo de indicadores relacionados con la seguridad tanto interna como externa.1 El Índice de Paz Global es uno de los principales reportes que emite cada año este Instituto. Este reporte permite realizar algunas precisiones acerca de la percepción de la seguridad en el Perú.

Figura Nº 1. Índice de Paz Global

Fuente: Institute for Economics and Peace

La figura Nº 1, elaborada en el año 2020, muestra el panorama general del estado de paz o de violencia existente en el mundo. Mientras más intensa es la coloración roja mostrada en un país, menor es su calificación y, por ende, sus niveles de violencia son mayores. De acuerdo con este reporte, el Perú se encuentra en un nivel intermedio, ocupando el puesto 83 de un total de 163 países evaluados, 2 lo que podría hacer pensar que sus indicadores de violencia no son muy altos o que no se perciben como tales. Sin embargo, es necesario recalcar que los indicadores de dicho índice se relacionan tanto con factores que afectan la seguridad externa como la seguridad interna de cada país. En ese sentido, si se considera que en la actualidad el Perú no presenta mayores tensiones con sus países limítrofes, la mayor puntuación de estos indicadores estaría relacionada con las amenazas a su seguridad interna.

Al respecto, en el año 2014, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) puso fin al diferendo marítimo que existía entre Perú y Chile. En un acto de respeto al derecho internacional, ambos países demostraron al mundo que es posible encontrar mecanismos de solución pacífica a las controversias existentes. En apenas dos meses, se determinaron las coordenadas específicas y se ejecutó la sentencia de la Corte, acción que fue resaltada como ejemplar por el propio presidente de la CIJ, el eslovaco Peter Tomka.

Asimismo, analizando el entorno de seguridad en Sudamérica, se pueden apreciar evidentes avances en aspectos de paz y de cooperación, incluyendo una ascendente coordinación en materia de política exterior. A través de instrumentos que ofrecen instituciones internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), se han firmado algunos acuerdos para el establecimiento de mecanismos de consulta y cooperación en temas de seguridad y defensa, fomentando la confianza entre los países de la región.3

 Indicadores en el Perú

El tráfico ilícito de armas es uno de los delitos que ha crecido considerablemente en la región, principalmente debido al incremento del crimen organizado y la delincuencia común, ya que requieren de estos pertrechos para sus prácticas ilícitas. En el Perú, el grupo terrorista Sendero Luminoso –aunque ha disminuido considerablemente su accionar con relación a décadas pasadas- continúa siendo otra de las organizaciones que también requieren de armamento para la ejecución de sus actividades ilícitas. Al respecto, Gustavo Carrión, General de la Policía Nacional del Perú en situación de retiro y experto en temas de seguridad, aseguró que el Perú vive una situación crítica relacionada al tráfico ilícito de armas, la cual se encuentra fuera de control y provoca que los delincuentes tengan todos los implementos para atemorizar a la población.4

Figura Nº 2. Registro General de Armas Incautadas

Fuente: SUCAMEC

El Reporte de Armas Incautadas elaborado por la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (SUCAMEC) muestra el alto índice de armas decomisadas a la delincuencia. Las más de 13,400 armas de fuego incautadas entre los años 2013 y 2016, reflejan la alarmante cantidad de armamento que circula ilegalmente en el país.

Adicionalmente, la trata de personas es otro de los delitos que se viene incrementando inquietantemente en el Perú. La mayor parte de estas víctimas son mujeres, quienes son sujetas a actos de explotación sexual, explotación laboral y explotación doméstica, entre otros. Por ello, el Perú es considerado un país de origen, tránsito y destino, tanto de hombres como de mujeres (adultos, adolescentes y niños) en situación de trata.

Figura Nº 3. Denuncias registradas en el Ministerio Público por delito de trata de personas

 

Fuente: INEI

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el número de denuncias por delito de trata de personas registrado en el Ministerio Público en los últimos años asciende a más de 6,500 casos. Sin embargo, la mayoría de las víctimas no denuncian su situación ante las autoridades por temor a represalias por parte de las personas que las explotan o, en algunos casos, por no tener conciencia de su condición de víctima. Al respecto, la Organización No Gubernamental australiana Walk Free Fundation, en su última estimación de casos de esclavitud por países, considera que en el Perú habría aproximadamente 80,000 casos de trata de personas.5

Otro de los delitos que principalmente afecta a la economía del país es el tráfico de dinero o lavado de activos. Esta actividad consiste en encubrir el origen de bienes provenientes de actividades delictivas, insertándolos en el mercado formal a través de operaciones bancarias. En el Perú, el mayor porcentaje de este ilícito proviene de la minería ilegal y del narcotráfico.

Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), los Informes de Inteligencia Financiera muestran que el monto acumulado de operaciones bancarias relacionadas al lavado de activos entre los años 2010 y 2019 asciende a casi 15,000 millones de dólares. No obstante, Olga Johnson, jurista de la Asociación Peruana de Operadores en Turismo Receptivo (APOTUR), durante el Taller del Sistema de Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo en las Agencias de Viaje (2018), aseguró que las actividades de lavado de activos habrían ascendido a unos 20,000 millones de dólares tan solo en el año 2017..6

Figura Nº 4. Monto Acumulado en millones de dólares de operaciones bancarias relacionadas al lavado de activos

Fuente: SBS

Por otra parte, la delincuencia común, que atenta seriamente contra la seguridad ciudadana, si bien no se encuentra entre los más graves a nivel internacional, es el delito que los ciudadanos peruanos perciben como su principal amenaza. Por esta razón, la lucha contra este tipo de delito forma parte fundamental de la agenda de trabajo de cualquier autoridad en el país. Lamentablemente, este fenómeno delictivo es muy complejo y multicausal, por lo que las estrategias para combatirlo han sido poco efectivas. Por el contrario, la victimización y la percepción del riesgo se encuentran en el nivel más alto, ya que ocho de cada diez peruanos creen que serán víctimas de algún tipo de delito.7

Según el Barómetro de las Américas, que formula cada año la Universidad de Vanderbilt, el Perú es el país con el índice más alto de victimización de América Latina. Al respecto, un Informe Técnico sobre Seguridad Ciudadana elaborado por el INEI muestra que solo durante el segundo semestre del año 2017, el 25.5 % del total de la población nacional (es decir 4 de cada 10 personas) fue víctima de algún hecho delictivo.

Asimismo, los desastres relacionados a fenómenos naturales son otros de los factores que impactan significativamente a la sociedad peruana. Durante el “Niño Costero” del año 2017, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) señaló que este fenómeno había ocasionado un total de 162 personas fallecidas, así como de 285,955 personas damnificadas y 1’559,487 afectadas. En cuanto a daños a la infraestructura, se reportaron 66,093 viviendas completamente destruidas y 371,730 afectadas, así como más de 150,000 áreas de cultivo destruidas o afectadas, entre otros daños que se tradujeron en incalculables pérdidas económicas.

Las cifras son alarmantes; sin embargo, el Perú también enfrenta otras amenazas que deben ser consideradas, como la explotación ilegal de recursos naturales (que se traduce en la depredación de los bosques amazónicos para la obtención ilícita de la madera), la minería ilegal (que cada vez se hace más fuerte, llegando a controlar zonas de difícil acceso para las fuerzas del orden), los ataques cibernéticos (que constituyen una de las grandes preocupaciones debido a las vulnerabilidades existentes y al avance tecnológico), el cambio climático (que constituye una condición de riesgo por los graves daños que puede generar en la agricultura, la ganadería, entre otros), y las epidemias/pandemias (que generan grandes pérdidas humanas y económicas, tal y como lo viene demostrando la actual pandemia de la COVID-19). Todas estas amenazas pueden causar efectos devastadores, pudiéndose seguir enumerando algunos otros factores de riesgo que van apareciendo o que paulatinamente van incrementando su intensidad hasta convertirse en una latente amenaza a la seguridad nacional.

Si bien el terrorismo y el narcotráfico continúan siendo dos de las principales amenazas a la seguridad nacional, en este artículo no se profundiza en el análisis de sus estadísticas debido a su ya evidenciado y conocido impacto en el Estado peruano. Por una parte, el accionar de las organizaciones terroristas en el Perú ocasionaron, según el Registro Único de Victimas del Consejo de Reparaciones del Ministerio de Justicia, más de 140,000 víctimas durante la década de los 80 y los 90. No obstante, su accionar continúa latente en el VRAEM. Por otra parte, el narcotráfico sigue siendo un fenómeno generador de otros delitos en el Perú, como es el caso del tráfico ilícito de armas, el lavado de dinero, el tráfico de personas, o la delincuencia común. Esta situación se ve actualmente agravada ya que en el VRAEM el narcotráfico se encuentra estrechamente vinculado al terrorismo en una especie de simbiosis de mutuo apoyo, acuñándose un nuevo término: narcoterrorismo. Al respecto, diversos expertos señalan que la asociación entre el narcotráfico y Sendero Luminoso está ampliamente comprobada, compartiendo objetivos comunes como el de liberar dicho territorio de la presencia del Estado y de brindarse mutuas facilidades para sus ilícitas actividades.8

¿Por qué son amenazas?

En términos simples, una amenaza a la seguridad nacional es la presencia de algo dañino e inminente para la nación. No obstante, existen algunas circunstancias que causan muchas víctimas y daños a la población, como son los accidentes de tránsito en el Perú, los mismos que en los últimos cuatro años han ocasionado 19,203 fallecidos y 23,540 heridos; es decir, casi 9 muertos por día,  9  lo que obliga a buscar una mejor definición para este término. En ese sentido, el Colegio de Defensa Nacional de México, señala que las amenazas son acciones o situaciones internas y/o externas que atentan en contra de la soberanía, independencia, libertad o integridad territorial de la nación. Esta definición, si bien es mucho más extensa, se encuentra enmarcada dentro de la concepción clásica de la seguridad nacional.

En el Perú, la ex Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA) señalaba que las amenazas se configuran por el reconocimiento por parte del Estado de la existencia de riesgos contra su seguridad, dando lugar a los conflictos y desastres. Por su parte, el Centro de Altos Estudios Nacionales (CAEN), en su Manual de Planteamientos Doctrinarios, define a las amenazas como hechos o situaciones que ponen en riesgo o peligro la integridad física de una persona, grupo social o al país entero, o de los recursos, patrimonio, heredad histórica, etc. En un intento por ofrecer una definición más amplia, considerando las actuales circunstancias y revisando alguna otra bibliografía, se puede definir a las amenazas a la seguridad como las acciones reales o percibidas, provocadas consciente o inconscientemente, de manera manifiesta o encubierta, que pueden dar lugar a desastres o conflictos y que tienen la capacidad de afectar la libertad, integridad y soberanía de una persona, de una entidad o de un Estado.

Conclusiones

En este mundo cambiante y globalizado, la relativa estabilidad regional, el incremento de riesgos domésticos (que ponen en peligro la libertad y seguridad de la población y del Estado), así como los conceptos de defensa nacional y de seguridad interna parecen fundirse para acuñarse en ambas caras de una misma moneda. Sin embargo, estas percepciones no son nuevas ya que términos como “nuevas amenazas” o “amenazas no tradicionales” se han venido esbozando desde hace décadas en la doctrina peruana. A diferencia de las amenazas tradicionales, que tienen un origen conocido e intenciones manifiestas, las amenazas emergentes -como su mismo nombre lo indica- son nuevas, variadas y cambiantes.

El Perú no es ajeno a esas nuevas amenazas. El análisis de los datos estadísticos que refleja sus negativas consecuencias sirve, no solo para apreciar su incremento e impacto, sino también para sensibilizar a los tomadores de decisiones a fin de que adopten las acciones necesarias para enfrentarlas. En ese sentido, las Fuerza Armadas deben prepararse y cumplir eficazmente los diversos roles asignados por el Estado peruano. Para ello, el Estado debe asegurar la asignación de recursos que permitan el desarrollo de las capacidades de las instituciones armadas en beneficio de la sociedad a la que sirven.

Notas Finales

1 Institute for Economics and Peace, Affiliations and partners,  http://economicsandpeace.org/about/affiliations-and-partners/

2 Institute for Economics and  Peace, Global Peace Index 2020: Measuring peace in a complex world (Sidney: Institute for Economics and Peace, junio de 2020), https://www.economicsandpeace.org/wp-content/uploads/2020/08/GPI_2020_web-1.pdf, 9.

3 Asamblea General de la OEA, Reconocimiento de la Zona de Paz y Cooperación Sudamericana (Guayaquil: 27 de julio de 2002), Declaración de los Presidentes de América del Sur en su 2da. Reunión celebrada en Guayaquil.

4 Gustavo Carrion, “El trafico ilícito de armas en el Perú está fuera de control,” Inforegion (16 de marzo de 2016), https://www.inforegion.pe/219446/gustavo-carrion-el-trafico-ilicito-de-armas-en-el-peru-esta-fuera-de-control/

5 Walk Free, Índice Global de Esclavitud 2018 (2018), https://www.globalslaveryindex.org/

6 América Economía, “Advierten que el lavado de activos en Peru alcanza los US$20000M al año,” América Economía ( 21 de marzo de 2018), https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/advierten-que-el-lavado-de-activos-en-peru-alcanza-los-us20000m-al-ano

7 Encuesta Nacional de Programas Estratégicos (ENAPRES), https://www.datosabiertos.gob.pe/dataset/encuesta-nacional-de-programas-estrat%C3%A9gicos

8 Cesar Astudillo Salcedo, Un Ensayo Sobre la Seguridad y la Defensa en el Perú: Nuevas amenazas, nuevos roles (Lima: Escuela Conjunta de las Fuerzas Armadas, diciembre de 2017), http://www.esffaa.edu.pe/wp-content/uploads/2020/10/LIBRO-ENSAYO-SEGURIDAD-DEFENSA.pdf

9 Instituto Nacional de Estadistica e Informatica, “Denuncias de accidentes de transito no fatales por tipo, según departamento,” (2019) “Victimas de accidentes de transito fatales, según departamento,” (2012-2019), cuadro excel,  https://www.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/traffic-accidents/

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Las ideas contenidas en este análisis son responsabilidad exclusiva del autor, sin que refleje necesariamente el pensamiento del CEEEP ni del Ejército del Perú

Imagen: Elaboración propia