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Clima Organizacional en el Ejército del Perú: El Permanente Desafío de los Líderes

Resumen:

El clima organizacional constituye uno de los factores clave para el cumplimiento de las metas y objetivos de una organización ya que existe una relación significativa entre el clima organizacional, la satisfacción y el desempeño laboral. A través del desarrollo de un adecuado clima organizacional en las unidades y dependencias del Ejército se logra motivar al personal, incrementar el nivel de eficacia en el trabajo, guiar a los subordinados de manera eficiente, cumplir con las tareas diarias y desarrollar las capacidades adecuadas para adaptarse y hacer frente a las situaciones imprevistas. En ese sentido, los líderes requieren conocer los principales problemas que influyen en el desempeño del factor humano, así como adquirir capacidades para conducir satisfactoriamente a su personal, influyendo en su estado emocional e impactando positivamente en la satisfacción y el desempeño laboral. En este artículo se analiza los desafíos que enfrenta un líder militar y las capacidades que debe desarrollar para lograr un adecuado clima organizacional en las unidades y dependencias del Ejército.

Palabras clave: Clima organizacional, satisfacción laboral, estado emocional, desempeño, líder, motivación, empatía.

Introducción:

El Ejército del Perú viene implementando un proceso de trasformación institucional que pretende -entre otros aspectos- introducir cambios importantes en su cultura organizacional. Consecuentemente, la transformación del Ejército implica el cambio de mentalidad de sus miembros como factor fundamental para el éxito de este proceso. Para ello, resulta indispensable generar un adecuado clima organizacional en las unidades y dependencias de esta institución, impactando en su desempeño y en el logro de sus objetivos.

En los últimos años, el Ejército viene asumiendo mayor protagonismo en el cumplimiento de los diferentes roles estratégicos asignados por el Estado peruano. Su labor va desde la participación en el Sistema de Gestión de Riesgos de Desastres hasta el apoyo que brinda a la Policía Nacional y a otros Sectores para enfrentar situaciones de emergencia. Durante el cumplimiento de estas tareas, los líderes militares cobran notoria preponderancia debido a que sus aptitudes y actitudes impactan en el cumplimiento de la misión asignada. En ese sentido, se debe reconocer que los líderes son los principales actores para el desarrollo de un adecuado clima organizacional. Por lo tanto, el Ejército debe enfocarse en el desarrollo de líderes, identificando aquellos factores que contribuyen al buen liderazgo.

En este artículo se analiza los problemas y los desafíos que enfrentan los líderes militares para lograr un adecuado clima organizacional, considerando aquellos factores que influyen en la generación de un adecuado estado emocional. Asimismo, se ofrece una propuesta de las capacidades que debe desarrollar todo líder para conducir a su personal al cumplimiento de sus objetivos dentro de un ambiente de motivación y bienestar general.

Relación entre clima organizacional y liderazgo

En el año 1979, los profesores Litwin y Stinger realizaron un estudio denominado “motivación y clima organizacional” con el fin de comprobar la relación existente entre el estilo de liderazgo y el clima organizacional, así como sus impactos sobre las personas y la organización.[1] Como resultado, los profesores descubrieron que cada estilo de liderazgo genera un clima organizacional distinto, impactando no solo sobre la motivación, el desempeño y la satisfacción de los trabajadores, sino también sobre el rendimiento de la organización. En ese sentido, identificaron las siguientes nueve dimensiones que facilitan la medición del clima existente en cualquier organización: estructura, responsabilidad, recompensa, riesgo, calor humano, apoyo, estándares de desempeño, conflictos e identidad.[2]

Sin duda, en las unidades y dependencias del Ejército coexisten diversos factores que afectan el desempeño laboral de sus miembros, generando un clima organizacional que muchas veces resulta inapropiado. Uno de estos factores es la presencia de personal que no cumple eficazmente las tareas asignadas debido a su escaso conocimiento y experiencia, pero también a su falta de motivación y negativa actitud para cumplir sus funciones. Adicionalmente, otro factor es la existencia del trato descortés y –hasta cierto punto- de menosprecio al subordinado, que impide reconocer y valorar al personal. Por consiguiente, los líderes militares cumplen un rol muy importante no solo en la identificación de estos factores, sino también en la adopción de medidas para solucionar estos problemas. En ese contexto, el líder es aquel que tiene la capacidad de conducir a un grupo humano para alcanzar las metas establecidas, influyendo positivamente a través de sus capacidades y conocimientos.

Desafíos del líder militar en el clima organizacional

Litwin y Stringer definen el clima organizacional como “las percepciones directas o indirectas de la gente, sobre un conjunto de propiedades del ambiente laboral en que esas personas trabajan y que se supone influye en sus motivaciones y conductas.”[3] Por lo tanto, para promover el desarrollo de un clima organizacional adecuado es fundamental que el personal cumpla sus funciones conservando un estado emocional óptimo, el cual es generado por el líder.[4] No obstante, el líder tiene que ser consciente de sus propias emociones y de cómo estas inciden en los que le rodean.

Según el psicólogo y escritor Daniel Goleman, para tener éxito, un líder debe ejercer y ser consciente de sus emociones. Igualmente, debe saber cómo su competencia emocional influye en la manera que lidera y el efecto que genera en sus seguidores.[5] Por consiguiente, el líder es el principal protagonista en inducir el estado emocional del grupo. En ese sentido, la generación de un buen clima laboral empieza con el respeto del líder a sus subordinados, siendo el saludo la principal muestra de respeto entre los miembros de la organización. Los líderes deben ser conscientes de que al saludar a cada uno de los integrantes, generan confianza, respeto y elevan el estado de ánimo.

En el curso de “liderazgo militar” que se dicta en las escuelas de formación del Ejército se consideran varios aspectos como la definición de liderazgo, las capacidades del líder, los principios del liderazgo, la moral del líder, las cualidades personales, las influencias en el liderazgo, entre otros. Estos aspectos son considerados tanto en la formación como en la capacitación de los miembros de la institución, constituyendo la base de la educación del líder militar.[6] Sin embargo, resulta imprescindible que el líder militar desarrolle diversas capacidades para influir de manera positiva en los miembros de la organización, generando un buen clima organizacional.

Como se ha mencionado, una de estas capacidades es la “inteligencia emocional,” la misma que según el psicólogo Daniel Goleman es la facultad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás para auto-motivarnos y manejar adecuadamente nuestras emociones y relaciones. Por ende, la “auto-concienciación” es la base para desarrollar esta capacidad ya que tiene el potencial de ayudar a todos los líderes a adaptarse mejor y a ser más eficaces.[7] La auto-concienciación es relevante para afrontar las tareas que requieran la sensibilidad cultural y la adaptabi­lidad de un líder a los inevitables cambios ambientales.[8]

La “empatía” es otra capacidad que debe desarrollar el líder militar debido a que fomenta la confianza en las relaciones entre los miembros de la organización. Aquel líder que emplea el poder de la verdadera empatía fomenta una mejor comunicación, una cohesión más estrecha, una disciplina más estricta y una mejor moral en toda la organización.[9] A través de la empatía, el líder logra ponerse en el lugar de la otra persona, dejando de lado –momentáneamente- las propias opiniones y prejuicios.[10] El líder debe utilizar sus habilidades cognitivas para ser consciente y reflexionar desde la perspectiva de la otra persona, comprendiendo sus pensamientos, sentimientos, reacciones, preocupaciones y motivaciones.[11] El hecho de interesarse en la otra persona no quiere decir –necesariamente- que se concuerde con sus posturas, su lógica o sus puntos de vista.

El “pensamiento crítico” constituye otra capacidad importante que todo líder militar debe desarrollar, principalmente al momento de tomar decisiones que impactan el presente y el futuro de la organización. Para facilitar este proceso, el buen líder debe desarrollar la capacidad de estructurar y defender un argumento, aplicando el raciocinio. Asimismo, debe ser consciente, auténtico y honesto en reconocer y argumentar en contra de las falacias lógicas que observe.[12] En ese sentido, ante problemas complejos, el líder debe invitar e involucrar a los demás miembros de la organización al debate para obtener mayor información, conocer otras opciones, crear consenso y tomar una decisión que permita cumplir las tareas o metas previstas.

Esta interacción ayuda a los líderes a discernir entre los hechos y las opiniones, así como a vincular las conclusiones con las pruebas, mientras se evita caer en las trampas cognitivas familiares, tales como la “causa falsa” o una “apelación a una autoridad no calificada.”[13] El debate es útil aún en los casos donde existe un acuerdo inicial porque genera nuevas preguntas, ayudando a identificar y enfrentar las presunciones y prejuicios escondidos. Por lo tanto, el debate eficaz termina con una síntesis de todos los puntos de vista y una mejor comprensión colectiva de las dimensiones del problema antes de seguir adelante e identificar las soluciones.

El líder militar debe ser consciente de que su comportamiento impacta no solo en el comportamiento de sus subordinados, sino también en el desempeño de la organización.

Conclusión

La transformación del Ejército del Perú involucra el cambio de la cultura organizacional existente en la institución. Para ello, es imprescindible gestionar un clima organizacional adecuado en las unidades y dependencias de la institución, así como enfocarse en el desarrollo de los líderes. Por un lado, el estado emocional de los subordinados es la clave de la existencia de un buen clima organizacional. Por otro lado, el líder militar debe ser efectivo al momento de dirigir a sus subordinados, mediante la motivación y el afianzamiento de un estado emocional adecuado. Asimismo, el líder militar debe desarrollar el pensamiento crítico y una adecuada inteligencia emocional, incentivando a sus subordinados a que también lo hagan y siendo empático con ellos.

Notas finales

  1. Beatriz Acosta Uribe y Cyntia Venegas Gómez, “Clima organizacional en una empresa cervecera: Un estudio exploratorio” Revista de Revista de Investigación en Psicología de la Universidad nacional Mayor de San Marcos (Perú: 2010) 163-172, https://revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe/index.php/psico/article/view/3744/3006, (Consultado el 4 de mayo de 2021).
  2. George Litwin y Robert Stringer, Motivation and Organizational Climate, (Boston: Harvard University Graduate School of Business Administration Division of Research, 1968).
  3. Ibíd.
  4. Gerald F. Sewell, “La inteligencia emocional y el modelo de requisitos de liderazgo del ejército”, Military Review Revista Profesional del Ejército de EUA Edición Hispanoamericana(marzo-abril de 2010), https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/military-review/Archives/Spanish/MilitaryReview_20100430_art011SPA.pdf (Consultado el 9 de mayo de 2021).
  5. Daniel Goleman, What makes a leader: Why emotional intelligence matters, (Massachusetts, Cambridge: Harvard Business Review, noviembre-diciembre de 1998), 93-102.
  6. Reglamento del Ejército 31-54, Liderazgo Militar (Perú: Ejército del Perú, 4 de diciembre de 2013).
  7. Gerald F. Sewell, “La inteligencia emocional y el modelo de requisitos de liderazgo del ejército”.
  8. Ibíd.
  9. Harry C. Garner, “Empatía – una verdadera destreza de líder”, Military Review Revista Profesional del Ejército de EUA Edición Hispanoamericana (marzo-abril de 2010), https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/military-review/Archives/Spanish/MilitaryReview_20100430_art010SPA.pdf (Consultado el 12 de mayo de 2021).
  10. Ibíd.
  11. John McDougall, “El liderazgo empático como comprender el dominio humano”, Military Review Revista Profesional del Ejército de EUA Edición Hispanoamericana (segundo trimestre de 2020), https://www.armyupress.army.mil/Journals/Edicion-Hispanoamericana/Archivos/Segundo-Trimestre-2020/El-liderazgo-empatico/ (Consultado el 12 de mayo de 2021).
  12. Thomas M. Williams, “Educación para el pensamiento crítico”, Military Review Revista Profesional del Ejército de EUA Edición Hispanoamericana (marzo-abril de 2013) https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/military-review/Archives/Spanish/MilitaryReview_20130430_art009SPA.pdf (Consultado el 12 de mayo de 2021).
  13. Ibíd.

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Las ideas contenidas en este análisis son responsabilidad exclusiva del autor, sin que refleje necesariamente el pensamiento del CEEEP ni del Ejército del Perú

Imagen: Wikipedia Commons, editado por el CEEEP