Blindados Bajo Amenaza: Drones, Disrupción Tecnológica y Declive del Poder Terrestre en el Siglo XXI

El presente artículo ha sido publicado originalmente en la Revista Seguridad y Poder Terrestre:

N° 13

Resumen

En el siglo XXI, la capacidad terrestre basada en vehículos blindados ha sufrido una transformación radical. La aparición de drones armados, municiones merodeadoras e inteligencia artificial (IA) ha demostrado gran eficacia en conflictos recientes, afectando la tradicional supremacía de los tanques sobre el terreno. Este análisis aborda la evolución y adaptación de estos sistemas frente al impacto de tecnologías no tripuladas y nuevas herramientas en escenarios como Nagorno-Karabaj (2020) y Ucrania (2022-2025). Se evalúan las limitaciones tácticas impuestas por dichos dispositivos, así como las respuestas doctrinales y técnicas aplicadas, además del desarrollo de plataformas protegidas de última generación. Los resultados evidencian que, pese a su vulnerabilidad, los tanques continúan siendo piezas clave para la disuasión y control territorial, sin embargo, necesitan transformarse en plataformas híbridas, integrando drones, IA y guerra electrónica.

Palabras clave: blindados, drones, guerra terrestre, disrupción tecnológica, guerra multidominio, IA, vehículos armados, tácticas militares, seguridad nacional

Introducción

Durante más de un siglo, los vehículos blindados han sido emblema de la fuerza terrestre, la movilidad táctica y el poder disuasivo. Sin embargo, los recientes avances tecnológicos, particularmente en los drones armados y los sistemas autónomos, plantean un desafío sin precedentes a su vigencia operacional. En los conflictos actuales, plataformas mucho más económicas y móviles han logrado neutralizar columnas blindadas sin enfrentar resistencia directa, evidenciando una transformación estratégica fundamental en el campo de batalla.

El objetivo principal de este estudio es analizar la prevalencia, evolución y adaptación de los blindados frente al impacto de los drones y las nuevas tecnologías en los conflictos del siglo XXI. Para tal fin, se realiza una comparación entre escenarios como Nagorno-Karabaj (2020) y Ucrania (2022–2025) con el propósito de responder cómo los drones han limitado la maniobra blindada, cómo ha evolucionado el empleo de los tanques en dichos escenarios y qué perspectivas doctrinales y tecnológicas marcarán su futuro en la guerra multidominio.

Asimismo, se busca describir los resultados de esta transformación, discutiendo su impacto doctrinal y su influencia en el rol de los tanques, los cuales no se enfrentan únicamente a las amenazas simétricas, sino que operan en una nueva dimensión de combate donde la visibilidad satelital, la inteligencia artificial (IA) y los enjambres de drones autónomos redefinen las reglas del enfrentamiento terrestre.

La creciente evidencia sobre la vulnerabilidad de los blindados plantea una interrogante central para estrategas y planificadores militares: ¿cómo hacer viables los vehículos blindados en el escenario del combate terrestre o, alternativamente, debe repensarse su rol ante las amenazas emergentes del siglo XXI?

Basado en un método cualitativo, este trabajo analiza casos reales, revisa teorías militares pertinentes y propone escenarios prospectivos para comprender el desarrollo futuro del poder terrestre en un contexto de guerra multidominio.

1. Marco Teórico y Conceptual

1.1. Teoría de la Revolución en los Asuntos Militares (RMA – Revolution in Military Affairs)

La Revolución en los Asuntos Militares (RMA) es una teoría que postula que los cambios tecnológicos radicales pueden transformar la naturaleza de la guerra, generando discontinuidades doctrinales, organizacionales y estratégicas (Fissel 2022). No se trata solo del desarrollo de nuevas armas, sino de un nuevo paradigma de combate en el que la tecnología redefine cómo, cuándo y por qué se lucha. Según Krepinevich (1992), los cambios tecnológicos disruptivos pueden alterar radicalmente la naturaleza de la guerra, generando nuevas doctrinas, tácticas y estructuras organizacionales. Los drones FPV, kamikazes y enjambres de drones representan una RMA, puesto que cambian la lógica del enfrentamiento terrestre, vuelven obsoletos sistemas concebidos para guerras simétricas como los tanques, y exigen doctrinas de guerra multidominio.

1.2. Teoría de la Disrupción Tecnológica Militar

Esta teoría ofrece una perspectiva prospectiva de la guerra moderna, donde ciertas tecnologías emergentes no solo transforman las armas, sino que reescriben las doctrinas, las estructuras organizacionales y la lógica de la victoria. Inspirada en la innovación disruptiva propuesta por Clayton Christensen, entiende que una tecnología o combinación de tecnologías puede alterar radicalmente el equilibrio entre actores y doctrinas preexistentes (Christensen 1997, 11–12).1

Adoptada por la defensa a partir del informe Disrupt or Be Disrupted del Atlantic Council (Hasik y Callan 2014), incluye la categorización de cuatro tipos de disrupciones estratégicas, desde las armas «bala de plata» hasta la acumulación tecnológica que produce cambios sistémicos y exige doctrinas ágiles (Wirtz 2023). Según Csernatoni y Martins (2024), tres dimensiones son esenciales para la efectividad de la disrupción en defensa: la temporalidad (momento de aparición que distingue innovación útil de sorpresa estratégica), la performatividad (narrativas políticas y mediáticas que aumentan la presión para la adopción o el temor), y la imaginación (capacidad de la tecnología para generar nuevos modos de pensar la guerra y sus riesgos).

Las nuevas tecnologías pueden desplazar doctrinas o sistemas dominantes si aportan ventajas económicas y tácticas (Horowitz 2010). La estrategia moderna precisa reinterpretaciones constantes, puesto que la doctrina terrestre está amenazada por la guerra multidominio. Los drones han evolucionado de plataformas de vigilancia a sistemas de ataque quirúrgicos, cuyo bajo costo, flexibilidad y alcance han quebrantado las reglas del combate, neutralizando la ventaja blindada con una relación costo-beneficio abrumadora, a favor de quienes emplean estas herramientas.

1.3. Teoría de Guerra Asimétrica Táctica

La guerra asimétrica táctica tiene como objetivo desequilibrar al adversario desde su interior, valiéndose de movilidad, inteligencia, tecnologías económicas y acciones selectivas de alto impacto. Arreguín-Toft (2005) sostiene que los actores con menor capacidad logran el éxito al emplear tácticas opuestas a las de sus adversarios más poderosos. Por su parte, Creveld (1991) señala que esta asimetría desestabiliza las guerras tradicionales, dado que la supremacía militar deja de garantizar la victoria política.

En el siglo XXI, esta teoría se ha enriquecido con tecnologías emergentes como drones, IA y ciberinteligencia, desplazando la visión clásica del poder militar hacia un paradigma de innovación adaptativa. Actores de menor capacidad recurren a métodos no convencionales, incluyendo la tecnología y la guerra de guerrillas, para neutralizar a fuerzas superiores equipadas convencionalmente (Hammes 2006). En escenarios actuales de conflicto, el uso de drones permite a milicias, insurgentes o pequeños estados superar tanques y vehículos blindados sin recurrir a la fuerza aérea u otros recursos tradicionales, reduciendo así la superioridad del poder terrestre convencional.

1.4. Teoría de Guerra Multidominio

La guerra moderna requiere la sincronización de operaciones terrestres, aéreas, marítimas, espaciales y cibernéticas para alcanzar una superioridad decisiva (TRADOC 2018). La Guerra Multidominio (Multi-Domain Operations, MDO) representa una evolución del pensamiento militar que sostiene que los conflictos futuros no se resolverán exclusivamente en tierra, mar o aire (Townsend 2018), sino que deberán desarrollarse de forma coordinada en todos los dominios de combate. Esta perspectiva surge como respuesta al fracaso de los modelos tradicionales frente a actores asimétricos y tecnologías disruptivas (Manolache 2023).

Formalizada por el U.S. Army Training and Doctrine Command (TRADOC), la doctrina oficial establece que “el núcleo de las operaciones modernas radica en la rápida y continua integración de todos los dominios bélicos a través del tiempo, el espacio y la capacidad para superar al adversario, sustentada por un mando distribuido e iniciativa disciplinada a todos los niveles” (TRADOC, Multi-Domain Operations 2028). Influenciada por experiencias en Irak, Afganistán, Siria, Nagorno-Karabaj y Ucrania, se fundamenta en principios esenciales: integración en tiempo real de todos los dominios; sincronización táctica, operativa y estratégica; anticipación y disrupción de los ciclos OODA (Observar–Orientarse–Decidir–Actuar) del enemigo, así como el establecimiento de redes de mando y control distribuidas y resilientes que aseguran superioridad decisiva en escenarios altamente competitivos. Esta concepción es revolucionaria, pues supera los enfoques clásicos, como la batalla campal del pensamiento de Clausewitz o la revolución aérea de Giuli.2

En el contexto de las MDO, un tanque puede ser neutralizado por un dron que recibe órdenes desde la otra parte del continente mediante satélite, mientras que una batería antiaérea puede ser desactivada a través de un ataque cibernético previo a su activación. En conflictos actuales, como la guerra entre Rusia y Ucrania, la falta de conexión de los blindados con sistemas de inteligencia en tiempo real, defensa aérea y guerra electrónica deriva en una vulnerabilidad considerable.

1.5. Teoría del Campo de Batalla Transparente

Kilcullen (2020) sostiene que el campo de batalla del siglo XXI perdió la opacidad táctica que históricamente permitía a los ejércitos moverse, ocultarse y sorprender. Con la proliferación de sensores, drones, satélites, inteligencia artificial (IA) y redes sociales, todo y todos son perceptibles, rastreables y geolocalizables casi en tiempo real. Esta transparencia coincide con la afirmación de Watling et al. (2022, 6): “la proliferación de sensores, satélites y drones convierte el campo de batalla en un espacio donde todo es observable y rastreable”, lo que modifica radicalmente la forma en que se planifica y ejecuta la guerra.3 Los blindados, debido a su tamaño y emisión térmica, son fácilmente detectables; la sorpresa táctica desaparece y la defensa pasiva carece de efectividad.​

2. Doctrina del Poder Terrestre

La doctrina del poder terrestre, basada en la movilidad, la protección y la potencia de fuego de los blindados, tiene sus orígenes en la Primera Guerra Mundial. Estos vehículos fueron concebidos para romper las líneas enemigas, proporcionar protección a la infantería y dominar el terreno. En la actualidad, modelos como el M1 Abrams, el T-90 y el Leopard 2 simbolizan la supremacía terrestre. Las doctrinas de maniobra rápida, como la Blitzkrieg, consolidaron su rol hasta fines del siglo XX. Sin embargo, un artículo de Business Insider (2025) informa que el Departamento del Ejército de los Estados Unidos planea mejoras en el Abrams que incluyen blindaje reactivo, sensores anti-drones y paneles de protección tipo top-down para hacer frente a los ataques desde el aire y a la guerra electrónica moderna. Según el citado medio, estas modificaciones buscan aumentar la resistencia de los tanques M1 a partir de las lecciones aprendidas en Ucrania.​4

3. Futuro del Combate Terrestre

El impacto decisivo de los drones de bajo costo en la destrucción de tanques y vehículos blindados durante el conflicto entre Rusia y Ucrania es innegable. Su influencia en las tácticas y estrategias militares ha generado interrogantes sobre la conveniencia de que las Fuerzas Armadas (FF. AA.) sigan invirtiendo en el vehículo principal de combate, como el tanque. Las FF. AA. están adoptando nuevas opciones futuristas, como blindados robotizados, enjambres de drones e IA defensiva, en una reinvención total del combate terrestre. De hecho, se estudia el empleo de drones con IA en operaciones militares, con énfasis en ataques coordinados y precisión en blancos blindados (MIGS 2025).

4. Metodología

Este estudio se configuró como una investigación básica, cuyo objetivo es generar conocimiento teórico sobre la transformación doctrinal en el uso de drones en conflictos del siglo XXI.5 Se adoptó un enfoque cualitativo, dado que explora significados, experiencias humanas y contextos complejos mediante lenguaje descriptivo y no numérico.6 Se empleó un diseño que contempla un estudio de casos múltiples comparativos,7 seleccionándose conflictos armados ocurridos en el siglo XXI donde el empleo de drones ha tenido un impacto táctico y estratégico verificable. Fueron analizados los casos de Nagorno-Karabakh (2020) y Ucrania (2022–2025), los cuales permiten identificar patrones de vulnerabilidad blindada, evolución táctica y adaptación doctrinal. La técnica principal fue el análisis documental, complementado con análisis cualitativo de contenido; la triangulación de fuentes y métodos fortaleció la validez de los resultados. Además, se realizó una revisión sistemática de fuentes especializadas, incluyendo SCOPUS, RAND, IISS, SIPRI, Oryx, RUSI y Military Strategy Magazine. La revisión abarca desde el año 2014 hasta julio de 2025. La fundamentación del análisis se basa en fuentes abiertas no clasificadas y reportes de dominio público; por lo tanto, no se consideró información clasificada ni doctrinas reservadas. La validez se sustenta en la triangulación de fuentes y en el cruce comparativo entre evidencia empírica y teoría estratégica.

5. Resultados

5.1. Impacto de los Drones Armados y Kamikazes

El uso de drones Bayraktar TB2 en Nagorno-Karabaj fue determinante para neutralizar equipamiento militar pesado, como tanques y sistemas de defensa aérea. Estos vehículos aéreos no tripulados emplean munición guiada de precisión para ataques quirúrgicos, minimizando daños colaterales y evidenciando la transformación que estas tecnologías imprimen a la naturaleza del combate terrestre.

El conflicto entre Rusia y Ucrania se ha constituido en el principal laboratorio que demuestra la vulnerabilidad de los vehículos blindados. Los drones han revolucionado la guerra moderna, siendo responsables en Ucrania de entre el 60 % y 70 % de las pérdidas en vehículos blindados y sistemas de defensa, según el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI 2025). Además, algunas unidades ucranianas emplean drones que despliegan termitas a 3 000 °F sobre tanques previamente dañados para asegurar que no sean recuperables.​8

La Figura 1 ilustra la operación de drones por parte de soldados ucranianos en la región de Járkiv, evidenciando el uso activo de estas plataformas en escenarios de combate contemporáneos. Esta imagen refuerza la importancia estratégica de los vehículos aéreos no tripulados como elementos disruptivos en el conflicto actual, reflejando la transformación tecnológica en el campo de batalla.

Soldados ucranianos en la región de Járkiv operando un dron

Figura 1. Soldados ucranianos en la región de Járkiv operando un dron

Fuente: DW, “Ataques con drones marcan jornada entre Rusia y Ucrania”, julio 2024. https://www.dw.com/es/ataques-con-drones-marcan-%C3%BAltima-jornada-b%C3%A9lica-entre-rusia-y-ucrania/a-69698587

La Tabla 1 presenta una línea de tiempo que destaca eventos clave en el auge de los drones y su impacto en la capacidad de combate terrestre, demostrando una transformación significativa en el poder de fuego y la estrategia militar desde el año 2000 hasta 2024.

Tabla 1. Línea de tiempo clave: blindados vs. drones (2000–2024)

Año Evento Relevancia
2003 Invasión a Irak (EE. UU.) Última guerra clásica con dominio blindado
2010 Expansión de drones Reaper Consolidación de UAVs en doctrina OTAN
2020 Guerra de Nagorno-Karabaj Drones turcos destruyen columnas blindadas armenias
2022 Invasión rusa a Ucrania Tanques rusos vs. drones ucranianos y artillería guiada
2023 Uso masivo de drones FPV Se documenta destrucción de más de 3 000 blindados
2024 Integración de IA y enjambres Primera batalla con enjambres semiautónomos contra blindados rusos
Abril 2025 En Andriivka, Ucrania destruye una columna rusa con 12 vehículos blindados usando drones y artillería Los tanques no pueden ser punta de lanza ni vanguardia; hay temor a emboscadas aéreas por drones
Marzo 2025 India prueba un dron kamikaze FPV con munición antitanque, realizado por brigada interna Los drones ya no solo vigilan, también destruyen blindados al alcance visual
Julio 2025 El jefe de las FF. AA. de Ucrania, General Syrskyi, informa que la Fuerza de Sistemas No Tripulados destruyó 88 tanques y 129 blindados en junio 2025 Una sola unidad de drones destruye lo equivalente a una división acorazada

Nota. UAVs significa vehículos aéreos no tripulados; OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte; FPV, primera persona en vista; IA, inteligencia artificial.

5.2. Limitaciones Doctrinales de los Blindados ante la Guerra Multidominio

El análisis académico expone cómo los drones armados, especialmente el Bayraktar TB2 en Nagorno Karabaj, han evidenciado la letalidad y la relación costo-beneficio en el combate entre drones y tanques. La carencia de sensores adecuados, la insuficiente cobertura de guerra electrónica y la falta de sistemas antiaéreos efectivos ponen en riesgo a las unidades terrestres convencionales (Kaiser Onetto 2021, 103-104). Las doctrinas militares de blindados, desarrolladas durante la Guerra Fría con un enfoque terrestre clásico y apoyo aéreo convencional, no se han adaptado al ritmo impuesto por las nuevas amenazas, como el empleo masivo de drones y el dominio electromagnético (Kunertová 2025, 5).9 Esta situación refleja una desconexión entre la MDO y la práctica táctica actual, ya que las unidades blindadas continúan aplicando tácticas lineales centradas en la defensa frontal.

5.3. Nuevas Tecnologías y Disrupción Militar

Los resultados indicaron que los drones presentan costos inferiores, mayor precisión y una velocidad de actualización acelerada en comparación con los tanques. Los blindados pesados, en contraste, resultan costosos, lentos y vulnerables. Un ejemplo concreto es el conflicto en Ucrania, donde drones FPV valorados en 500 dólares estadounidenses han destruido tanques rusos con un costo aproximado de tres millones. Esta situación concuerda con la afirmación de que “los drones comerciales también pueden proporcionar importantes capacidades militares y de inteligencia a un menor coste; integrar drones comerciales armados en el contexto del campo de batalla plantea desafíos, pero se prevé que su utilidad aumente en futuros conflictos” (Chaari 2024, 292).

Asimismo, Kilcullen (2020) advierte que se ha entrado en una era de campo de batalla transparente, en la cual la ventaja ya no la determina la superioridad en blindaje o potencia de fuego, sino la capacidad de detectar primero, comprender antes y atacar con precisión. En este escenario, la visibilidad constante —ya sea mediante sensores ISR, drones tácticos, inteligencia abierta o redes sociales— convierte a tanques y columnas blindadas en objetivos expuestos, fácilmente identificables y vulnerables. Esta hipertransparencia táctico-operacional desmantela el principio tradicional de maniobra oculta, que constituyó el núcleo del poder terrestre durante el siglo XX. La opacidad ha desaparecido; en su lugar, se impone la necesidad de invisibilidad activa, agilidad táctica, guerra en enjambre y adaptación constante. Si los blindados no pueden operar sin ser detectados, su supervivencia dependerá menos de su coraza y más de su integración en redes adaptativas, colaborativas y multidominio.

5.4. Contra Medidas ante Drones

La adopción generalizada de drones FPV pequeños, ágiles y equipados con explosivos ha generado una vulnerabilidad crítica en los vehículos blindados debido a municiones en caída vertical capaces de penetrar sus puntos más débiles.10 Como respuesta, se implementaron rejillas o redes de acero elevadas sobre las torretas, diseñadas para provocar la detonación prematura de tales municiones. Estas rejillas metálicas, conocidas como “mangales” o anti-drone mesh, rodean torretas y lanzaderas para neutralizar munición FPV antes del impacto.11 Países como Reino Unido, Japón e Israel realizan pruebas en tanques Challenger 2 y Tipo 10, donde los sistemas han demostrado eficacia; sin embargo, presentan complicaciones como la reducción de la visibilidad para la tripulación y el aumento del perfil visual del vehículo.

6. Blindados de Nueva Generación

El análisis comparativo entre Nagorno Karabaj y Ucrania evidenció las limitaciones que enfrentan los blindados frente a los drones. No obstante, estos vehículos mantienen su vigencia gracias a la evolución promovida por la industria militar y las doctrinas estratégicas hacia plataformas híbridas capaces de operar en entornos multidominio. A continuación, tres ejemplos ilustrativos:

6.1. K2PL (Polonia-Corea del Sur)

Versión modernizada del tanque K2 Black Panther adaptada a las necesidades polacas. Incluye blindaje modular adicional, sistemas de protección activa (APS), sensores antidrones e integración en redes C4ISR. En 2025, Polonia firmó un contrato histórico para producir 800 unidades en territorio nacional, reforzando sus capacidades defensivas y autonomía industrial.12

6.2. KF-51 Panther (Alemania)

Prototipo de cuarta generación desarrollado por Rheinmetall, que incorpora un cañón automatizado de 130 mm, blindaje reactivo y sistemas de defensa activa. Destaca por la integración de drones de reconocimiento y la capacidad de lanzar municiones merodeadoras, posicionándose como un sistema blindado versátil frente a entornos saturados por UAV.13

6.3. K3 (Corea del Sur)

Proyección de sexta generación con motor híbrido a hidrógeno, torreta no tripulada y sistemas de control de tiro basados en IA.14 Incluye modos autónomos de conducción y la capacidad para operar drones auxiliares desplegables para reconocimiento y apoyo táctico, consolidándose como nodo clave en redes multidominio.

En conjunto, estas innovaciones evidencian que los blindados han evolucionado hacia plataformas más inteligentes, resilientes e integradas, fortaleciendo su papel como instrumentos indispensables de disuasión y control territorial en la guerra moderna.

7. Discusión

Los resultados evidencian un quiebre estratégico: el dominio terrestre tradicional basado en blindados pesados se vuelve inviable sin cobertura aérea, guerra electrónica y apoyo remoto. En Nagorno Karabaj, drones Bayraktar TB2 destruyeron columnas blindadas armenias de manera sistemática, reduciendo significativamente su capacidad ofensiva. En Ucrania, entre el 60 % y 70 % de las bajas de blindados rusos fueron ocasionadas por drones FPV y kamikazes, lo que llevó a Rusia a dispersar sus fuerzas, reforzar las defensas antidrones y mantener tanques avanzados en reserva. Estos hallazgos muestran que los drones aumentaron la vulnerabilidad de los blindados e impusieron limitaciones en su despliegue, forzando el desarrollo de nuevas tácticas.

Paralelamente, se observa la modernización de tanques de nueva generación como el K2PL polaco, el KF-51 alemán y el K3 surcoreano, diseñados con sistemas antidrones, blindaje inteligente e integración en redes C4ISR. Como sugiere Krepinevich (1992), la verdadera revolución militar ocurre no con la creación tecnológica sino con su integración estratégica.

La competencia actualmente no se define solo por la cantidad de tanques o cazas, sino por su integración eficiente. Se requieren FF. AA. más pequeñas, pero conectadas, entrenadas en escenarios híbridos y preparadas para operar en ciberdefensa, IA, enjambres autónomos y guerra psicológica en redes sociales. Para las FF. AA. en América Latina, esto implica la reforma de doctrinas blindadas y terrestres, y avanzar hacia una fuerza interoperable, flexible y ciberresiliente.

Los tanques dejaron de ser invulnerables; ahora son objetivos costosos y visibles frente a drones accesibles y precisos. Esta transformación representa una disrupción comparable a la que la artillería causó a la caballería pesada medieval.

Existe un imperativo para una visión prospectiva y exigencia institucional rigurosa, requiriendo reconceptualizar el tanque desde arma de choque a fuerza de apoyo conjunta, invertir en escuadrones UAS nacionales, redes digitales C2 y protocolos antidrones, y adoptar doctrinas basadas en el uso prioritario de drones, dispersión como último recurso, y blindados protegidos con capas de fuego no tripulado.

Actualmente, los blindados modernos operan sensores orientados a amenazas aéreas clásicas y de misiles, pero carecen de cobertura eficaz contra drones pequeños y municiones FPV que atacan desde ángulos inesperados.

De acuerdo con la Tabla 2, se observa un cambio doctrinal profundo: las unidades blindadas deben transitar de columnas lineales a nodos dispersos y autocontenidos, conectados en una red resiliente sin puntos críticos, en línea con los principios de la Network Centric Warfare, donde cada tanque se vuelve sensor, computador y decisor, evitando formaciones vulnerables.

Este nuevo paradigma incluye una doctrina basada en detección continua, jamming, interceptores cinéticos y domos electromagnéticos para anticiparse a ataques aéreos. Los sistemas con capacidades defensivas que enfrentan amenazas aéreas no tripuladas o drones (C-UAS) incorporan sensores RF de 360°, radares Doppler, acústica y visión («soft-kill») capaces de neutralizar drones o misiles antes del impacto.

Además, se introduce el concepto de blindaje inteligente, donde los tanques operan como nodos de enjambre coordinados con drones exploradores, señuelos y munición FPV integrada, formando un sistema de acción conjunta cuerpo-enjambre.

Esta colaboración exige integración en redes C4ISR con IA en el borde del campo de batalla. Sin embargo, el reciente desarrollo de drones FPV guiados por fibra óptica representa un salto tecnológico que podría redefinir la guerra asimétrica, pues no vulneran contramedidas electrónicas.

En síntesis, la evolución estratégica no busca solo blindar el tanque, sino repensar su función de arma individual hacia un nodo resiliente, operador remoto y componente clave de un ecosistema multidominio interconectado.

Tabla 2: Transformaciones estratégicas necesarias en las unidades blindadas

Área Descripción
Doctrina de empleo Incorporación de sistemas láser, interceptores cinéticos, jamming y cúpulas electromagnéticas para defensa activa
Defensa antidrones Uso de sensores 360°, IA para detección y contramedidas automatizadas contra drones y misiles
Blindaje inteligente Los tanques deben operar en coordinación con enjambres amigos, incluyendo drones exploradores y señuelos
Colaboración con drones Integración en redes C4ISR (Comando, Control, Comunicaciones, Computación e Inteligencia) para operación conjunta
Interoperabilidad Empleo masivo y coordinado de drones FPV en operaciones blindadas
Tripulación distribuida Uso de blindados no tripulados o con control remoto para operaciones de alto riesgo y reducida exposición del personal

El empleo de drones contra blindados en la guerra simétrica representa una realidad creciente y un recurso que se extiende a múltiples escenarios de conflicto. Entre 2016 y 2018, el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) utilizó drones comerciales modificados para ataques aéreos improvisados en zonas urbanas de Irak y Siria, principalmente en Mosul y Raqqa. Estos dispositivos, adquiridos en el mercado civil, fueron adaptados con granadas, explosivos improvisados y sistemas de vigilancia, causando bajas militares y civiles, además de consecuencias psicológicas significativas (Stanford University 2018).15

Asimismo, el Frente de Liberación de Azawad (FLA), operador en Mali, emplea drones VTOL FDG 410, fabricados por la empresa china Flydragon. El 28 de enero de 2024, un dron cargado con explosivos atacó la base militar estadounidense Tower 22, ubicada en el campo de refugiados de Rukban, Jordania, dejando un saldo de tres soldados fallecidos y 47 heridos. Se atribuye este ataque a Kata’ib Hezbollah o a milicias afines que utilizan drones Shahed iraníes modificados (Woody 2025).16

Un caso reciente en América del Sur involucra el empleo de un dron modificado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para atacar una patrulla militar en la región del Catatumbo, Colombia. Este ataque resultó en la muerte de tres soldados y ocho heridos, siendo uno de los más letales con drones en la región (Emblin 2025).17

La Figura 2 destaca un dron FPV asignado al Frente de Liberación de Azawad (FLA) en Mali, ilustrando la materialización concreta de esta tendencia tecnológica y estratégica.

Dron FPV empleado por el Frente de Liberación de Azawad (FLA) en Malí

Figura 2. Dron FPV empleado por el Frente de Liberación de Azawad (FLA) en Malí.

Fuente: Imagen digital, agosto de 2025. EOK Hub, LinkedIn. https://www.linkedin.com/posts/eokhub_mali-fpv-fla-activity-7355866764490022912-g2ai/.

Conclusiones

1. Los drones transformaron radicalmente el campo de batalla del siglo XXI, limitando el uso de blindados en operaciones convencionales; no obstante, los tanques siguen siendo indispensables como instrumentos de disuasión, penetración y control territorial. El análisis de Nagorno-Karabakh y Ucrania confirmó que, aunque vulnerables, los blindados no desaparecieron, sino que evolucionaron hacia un rol diferente en el marco de la guerra multidominio.

2. La aparición de blindados de nueva generación (K2PL, KF-51, K3) refleja que la respuesta no consiste en abandonar los tanques, sino en reinventarlos como plataformas híbridas, ágiles e integradas con drones, inteligencia artificial y guerra electrónica. Esto exige a los planificadores militares una doctrina renovada que contemple la integración plena de medios terrestres y aéreos no tripulados en la guerra moderna.

3. Los drones armados representan un recurso táctico asimétrico de alto valor para actores estatales y no estatales, incluyendo amenazas insurgentes en América Latina, los casos documentados del ELN en Colombia (2025), demuestran que el uso de drones con explosivos por parte de grupos insurgentes y terroristas ya no es teórico, sino una realidad operativa global, esta táctica no solo es viable en conflictos abiertos, sino también en escenarios de baja intensidad como los que enfrenta Perú en el VRAEM por su bajo costo, dificultad de detección y alto impacto psicológico y estratégico; ignorar este riesgo implica una brecha crítica en la defensa nacional, es necesario la adopción de protocolos de inteligencia anticipatoria, inversión en conjunto de capacidades defensivas que enfrentan amenazas provenientes de sistemas aéreos no tripulados UAS o drones (C-UAS) y reformas doctrinales integradas al contexto nacional.

Notas finales

  1. Ivan Arreguín-Toft, How the Weak Win Wars: A Theory of Asymmetric Conflict (Cambridge: Cambridge University Press, 2005).
  2. M. Z. Chaari, “A Growing Integration of Weaponized Commercial Drones in Battlefield Operations”, TechDefense 2024 Conference Proceedings (2024): 289–94, https://doi.org/10.1109/TechDefense63521.2024.10863087.
  3. Martin van Creveld, The Transformation of War (New York: Free Press, 1991).
  4. Raluca Csernatoni y Bruno Oliveira Martins, “Disruptive Technologies for Security and Defence: Temporality, Performativity and Imagination”, Geopolitics 29, n.º 3 (2024): 849–72, https://doi.org/10.1080/14650045.2023.2224235.
  5. M. C. Fissel, The Military Revolution and Revolutions in Military Affairs (Berlín: De Gruyter, 2022), https://doi.org/10.1515/9783110661415.
  6. Thomas X. Hammes, The Sling and the Stone: On War in the 21st Century (St. Paul, MN: Zenith Press, 2006).
  7. James Hasik y Byron Callan, Disrupt or Be Disrupted: How Governments Can Develop Decisive Military Technologies (Washington, DC: Atlantic Council, Brent Scowcroft Center on International Security, 2014), https://www.files.ethz.ch/isn/180293/Disrupt_or_Be_Disrupted.pdf.
  8. Michael C. Horowitz, The Diffusion of Military Power: Causes and Consequences for International Politics (Princeton: Princeton University Press, 2010).
  9. Institut Français des Relations Internationales (IFRI), “Diseñar, destruir, dominar: La guerra masiva con drones como una revolución militar potencial” (2025), http://www.ifri.org/en/papers/design-destroy-dominate-mass-drone-warfare-potential-military-revolution.
  10. David Kilcullen, The Dragons and the Snakes: How the Rest Learned to Fight the West (Oxford: Oxford University Press, 2020).
  11. Andrew F. Krepinevich, “The Military-Technical Revolution: A Preliminary Assessment” (Washington, DC: Center for Strategic and Budgetary Assessments, 1992).
  12. Ionela Cătălina Manolache, “The Role of Multi-Domain Operations in Modern Warfare”, RAFT: Defence, Administration & Technology Review (2023).
  13. Montreal Institute for Genocide and Human Rights Studies (MIGS), “IA, drones y el futuro de la defensa” (2025), https://migsinstitute.org/ai-drones-future-defense.
  14. C. J. Townsend, “Accelerating Multi-Domain Operations: Evolution of an Idea”, Military Review (2018).
  15. U.S. Army Training and Doctrine Command (TRADOC), The U.S. Army in Multi-Domain Operations 2028 (Fort Eustis, VA: U.S. Army Training and Doctrine Command, 27 de noviembre de 2018), PDF en línea, accedido el 3 de agosto de 2025, https://adminpubs.tradoc.army.mil/pamphlets/TP525-3-1.pdf.
  16. Jack Watling, Justin Bronk y Sidharth Kaushal, A UK Joint Methodology for Assuring Theatre Access, Whitehall Report 4-22 (Londres: Royal United Services Institute, 2022), https://static.rusi.org/331-WHR-JTE-2022.pdf.
  17. James J. Wirtz, “A Strategist’s Guide to Disruptive Innovation”, Military Strategy Magazine 8, n.º 4 (2023): 4–9, https://doi.org/10.64148/msm.v8i4.1.

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