Putumayo: Repliegue Estratégico del GAOR-48 “Comandos de Frontera” y su Repercusión en la Seguridad Nacional del Perú

Resumen

Este artículo analiza la potencial retaliación estratégica del Grupo Armado Organizado Residual (GAOR-48) ‘Comandos de Frontera’ en la zona fronteriza entre Colombia y Perú, específicamente en el río Putumayo, como consecuencia de un ataque contra efectivos militares ecuatorianos. Mediante el estudio de fuentes actuales y referencias regionales, se determina que este repliegue fortalecería una red criminal en territorio peruano, apoyada por alianzas con organizaciones como «Los Lobos», «Los Choneros» (Ecuador), el Primer Comando Capital (PCC), Comando Vermelho y Familia do Norte (FdN) de Brasil, así como clanes familiares en Perú. El trabajo sostiene que esta amenaza transnacional obliga al Estado peruano a implementar políticas públicas orientadas a mantener una presencia multisectorial constante en la región fronteriza. Asimismo, se resaltan los avances en cooperación binacional con Colombia, como las operaciones COL-PER, y se proponen medidas concretas en seguridad, desarrollo y gobernanza para contrarrestar la expansión del crimen organizado transnacional en esta área crítica de la Amazonía.

Palabras clave: GAOR-48, Putumayo, crimen transnacional, seguridad, cooperación binacional

Introducción

El panorama amazónico en la triple frontera que une a Perú, Colombia, Ecuador, así como en el sector brasileño se ha convertido en un territorio de gran complejidad tanto geopolítica como criminal. La presencia de Grupos Armados Organizados Residuales (GAOR) como los «Comandos de Frontera» (GAOR-48) y la deficiencia sistemática estatal, ha favorecido el desarrollo de economías ilícitas que abarcan el tráfico de drogas, minería ilegal, tráfico de personas y delitos ambientales. Eventos recientes, incluyendo la emboscada a militares ecuatorianos atribuida al GAOR-48 «Comandos de Frontera» el 9 de mayo de 2025, incrementan las advertencias sobre un posible desplazamiento de estas estructuras hacia territorio peruano, en particular hacia la región del Putumayo.

Objetivo

Examinar las consecuencias derivadas del repliegue estratégico del GAOR-48 «Comandos de Frontera» hacia el río Putumayo, evaluando sus implicancias en la seguridad nacional del Perú y proponiendo una respuesta multisectorial del Estado sustentada en la cooperación binacional y la presencia territorial sostenida.

Discusión

El Putumayo, debido a su situación geográfica, económica y política, constituye una de las zonas de la Amazonía más vulnerables al crecimiento del crimen organizado internacional (COT). Esta región funciona no solo como una periferia física del Estado peruano, sino como una zona de soberanía difusa, donde las redes ilegales suplen las funciones básicas estatales y disputan el control territorial.

En este contexto, el repliegue estratégico del GAOR-48 «Comandos de Frontera» hacia territorio peruano debe interpretarse como parte de un proceso más amplio de reconfiguración criminal en el eje Putumayo-Amazonas. La presión de las fuerzas de seguridad colombianas y ecuatorianas, evidenciada por recientes enfrentamientos y el asesinato de militares ecuatorianos (El País 2025c), ha obligado a estas organizaciones a buscar refugios seguros, convirtiendo al Putumayo peruano en un corredor para su repliegue, reorganización y expansión logística (CEEEP 2022).1

Se suman a esta dinámica la existencia de alianzas entre GAOR-48 y las organizaciones criminales transnacionales, tales como el Comando Vermelho, el Primer Comando Capital (PCC), la Familia do Norte (Brasil), así como bandas ecuatorianas como «Los Choneros» y «Los Lobos». Estos grupos comparten intereses económicos en lo que respecta al narcotráfico, minería ilegal y trata de personas, y mantienen conexiones, a través de rutas fluviales, redes familiares y pactos operativos, lo que les confiere flexibilidad para adaptarse a escenarios de presión estatal y violencia.

En el caso peruano, la ausencia estatal estructural en Putumayo se refleja en deficiencias significativas en salud, educación, justicia y presencia policial.2 De acuerdo con un informe elaborado por la Agencia Universidad Nacional Autónoma de Latinoamérica (UNAL) en 2022, esta carencia se traduce en la perpetuación de vulnerabilidades alimentarias y sociales que grupos armados explotan, estableciendo una lógica de “gobernanza criminal” en la que dichas organizaciones suplen necesidades básicas a cambio de lealtad o silencio. Las comunidades locales, principalmente indígenas y rurales, quedan atrapadas en el limbo entre la negligencia estatal y la coacción de las redes criminales.

Además, la triple frontera amazónica, que es la región donde convergen los límites territoriales de Perú, Colombia y Ecuador, evidencia una interrelación compleja de economías ilícitas, en la que el narcotráfico se entrelaza con minería ilegal, contrabando, trata de personas y explotación sexual, conforme a informes recientes (El País 2024a; Ministerio del Interior 2024). Este entramado representa un desafío para las respuestas tradicionales de seguridad, las cuales se basan en operativos aislados que carecen de continuidad y coordinación interinstitucional.

Se han alcanzado avances, como las operaciones conjuntas entre las fuerzas armadas y policiales de Colombia y Perú; sin embargo, estas iniciativas aún no logran la institucionalización ni la multisectorialidad necesarias para enfrentar con eficacia la amenaza.3 Resulta imprescindible evolucionar de una lógica reactiva hacia una estrategia integral de seguridad y desarrollo fronterizo que considere:

  1. La cooperación binacional estructurada, con protocolos unificados de inteligencia, judicialización e interdicción.
  2. La presencia multisectorial constante con inversión en salud, educación intercultural, infraestructura vial y conectividad.
  3. El fortalecimiento de capacidades locales, impulsando liderazgo comunitario, justicia intercultural y participación de rondas campesinas.
  4. La integración de estrategias ambientales que protejan ecosistemas y promuevan alternativas económicas sostenibles ante la minería y tala ilegales (El País 2024b).
  5. La vigilancia permanente de nuevas formas de economías ilícitas, como el lavado de activos y la explotación de criptoactivos en la región selvática.

El caso del Comando Vermelho, consolidado en la ciudad de Leticia, capital del departamento del Amazonas en Colombia, y en la vecina ciudad brasileña de Tabatinga, ambas ubicadas en la triple frontera entre Colombia, Perú y Brasil, ejemplifica cómo estas estructuras criminales pueden transformar áreas urbanas en centros logísticos y de intimidación (El País 2025b). Estas ciudades funcionan como plataforma para controlar el microtráfico, la minería ilegal y la tala clandestina, dificultando las denuncias y paralizando a las autoridades locales mediante amenazas de muerte. La experiencia brasileña demuestra que, cuando el crimen organizado se arraiga en zonas periféricas sin contrapesos institucionales, su erradicación puede extenderse por décadas y ocasionar elevados costos sociales.

En consecuencia, la proyección geoestratégica hacia el sur de estas organizaciones, incluyendo vínculos con mafias en la frontera Perú-Bolivia-Chile (Servicio Nacional de Inteligencia [SNI] 2023), configura una amenaza regional que trasciende las fronteras nacionales. La seguridad en Putumayo representa un desafío regional de gobernanza amazónica que requiere coordinación interestatal, cooperación internacional y un enfoque basado en el respeto a los derechos humanos (DD. HH.).

Conclusiones

1. El posible repliegue estratégico del Grupo Armado Organizado Residual GAOR-48 “Comandos de Frontera” hacia el río Putumayo, en la frontera colombo-peruana, plantea una amenaza de carácter transnacional, estructural y multidimensional para la seguridad del Perú. Este movimiento no debe interpretarse únicamente como una retirada ante la presión militar en Colombia o Ecuador; en cambio, constituye una estrategia calculada para reconfigurarse en áreas donde la presencia estatal es débil o escasa, aprovechando las rutas fluviales de la Amazonía, la permeabilidad de las fronteras y la fragmentación de las instituciones.

2. El Putumayo es un espacio de significativo valor estratégico para las organizaciones delictivas, debido a su aislamiento geográfico, baja densidad poblacional, falta histórica de inversión estatal y la existencia de vínculos familiares relacionados con actividades ilícitas. La región funciona como una base operativa criminal integral, que articula funciones logísticas, financieras y de expansión territorial, conectada a redes criminales regionales como el PCC, Comando Vermelho, Los Choneros, Los Lobos y la Familia do Norte.

3. Se evidencia una etapa renovada del crimen organizado en la Amazonía, con una naturaleza híbrida —económica, armada, política y territorial—, capaz de generar “gobernanza paralela” en comunidades vulnerables y con estrecha vinculación a mercados ilegales como narcotráfico, minería ilegal, trata de personas y delitos ambientales. Esta amenaza asimétrica y adaptable no puede abordarse exclusivamente con fuerzas militares convencionales ni respuestas reactivas.

4. Pese a los avances en la cooperación bilateral —incluidos operativos conjuntos entre Perú y Colombia y la reactivación de la Mesa de la Triple Frontera—, los mecanismos institucionales vigentes resultan insuficientes y fragmentados frente al poder corruptor y la coordinación de las organizaciones criminales. Se requiere institucionalizar estas estrategias, establecer sistemas binacionales de inteligencia, compartir bases de datos y coordinar operaciones policiales, fiscales y judiciales en tiempo real.

5. Se observa una brecha crítica entre seguridad y desarrollo que debilita la sostenibilidad de cualquier acción contra el crimen organizado. Sin inversiones en infraestructura básica, conectividad, servicios públicos interculturales, educación bilingüe, justicia territorial y alternativas económicas para indígenas y comunidades rurales, la presencia estatal será percibida como esporádica, extractiva o coercitiva. La seguridad en la región debe sustentarse en una presencia multisectorial prolongada, con enfoque en derechos humanos, resiliencia social y protección del medio ambiente.

6. Se anticipa que el repliegue del GAOR-48 “Comandos de Frontera” y sus alianzas regionales propiciarán una reconfiguración del crimen organizado en la Amazonía con consecuencias a mediano y largo plazo para la estabilidad y gobernabilidad del Estado peruano. La inacción estratégica podría facilitar la consolidación de enclaves criminales con capacidades para ejercer veto político, control social y captura institucional, evidencias constatadas en otras regiones del continente.

Notas finales

  1. Agencia de Noticias UNAL, “Dependencia en abastecimiento amenaza seguridad alimentaria en la frontera amazónica”, Agencia UNAL, 29 de diciembre de 2022, https://agenciadenoticias.unal.edu.co.
  2. Centro de Estudios Estratégicos del Ejército del Perú (CEEEP), “Putumayo: Puerta posterior del narcotráfico en el nororiente peruano”, Centro de Estudios Estratégicos del Ejército del Perú (CEEEP), 16 de junio de 2022, https://ceeep.mil.pe/2022/06/16/putumayo-puerta-posterior-del-narcotrafico-en-el-nororiente-peruano.
  3. El Colombiano, “Así es la lucha que desata la erradicación de cultivos en frontera colombo-peruana”, El Colombiano, 18 de septiembre de 2023, https://www.elcolombiano.com.
  4. El País, “Narcos, mineros ilegales y disidencias: la triple alianza que devasta a la Amazonía”, El País, 29 de diciembre de 2024a, https://elpais.com.
  5. El País, “Gustavo Galvão, fiscal de Tabatinga: Los delitos ambientales en la triple frontera entre Brasil, Perú y Colombia no están siendo castigados”, El País, 27 de septiembre de 2024b, https://elpais.com.
  6. El País, “Los Comandos de la Frontera controlan el narcotráfico desde Perú, a metros de la Armada colombiana: Los tengo acá al frente, pasando el río”, El País, 20 de febrero de 2025a, https://elpais.com.
  7. El País, “El Comando Vermelho, una de las principales organizaciones criminales de Brasil, se ha consolidado en la Amazonía colombo-peruana desde 2023…,” El País, 5 de enero de 2025b, https://elpais.com.
  8. El País, “Asesinados 11 militares ecuatorianos en una emboscada de un grupo criminal cerca de la frontera con Colombia”, El País América, 10 de mayo de 2025c, https://elpais.com/america/2025/05/10.
  9. Infobae, “Fuerzas Armadas de Perú enfrentan a grupo armado disidente de las FARC en la frontera con Colombia: al menos un muerto”, Infobae, 21 de mayo de 2025, https://www.infobae.com/peru/2025/05/21.
  10. InSight Crime, “Retos para proteger las regiones de la triple frontera Amazónica”, InSight Crime, 2023, https://insightcrime.org.
  11. Ministerio del Interior de Colombia, “Se reactiva Mesa Triple Frontera para combatir la trata de personas y la explotación sexual de menores de edad en región amazónica”, Ministerio del Interior, 25 de julio de 2024, https://mininterior.gov.co.
  12. Ojo Público, “La violenta economía del crimen se expande con los grupos armados en la frontera de Perú y Colombia”, Ojo Público, 12 de noviembre de 2023, https://ojo-publico.com.
  13. Datos Pro-Ambi, “Lenguaje y cultura en la triple frontera amazónica, desafío para la educación”, Datos – Pro-Ambi, 8 de octubre de 2024, https://datosproambi.org.
  14. Sociedad Nacional de Industrias del Perú (SNI), “Aumento del contrabando impulsa al crimen organizado en la frontera Perú, Bolivia y Chile”, SNI, 27 de marzo de 2023, https://sni.org.pe.

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Las ideas contenidas en este análisis son responsabilidad exclusiva del autor, sin que refleje necesariamente el pensamiento del CEEEP ni del Ejército del Perú

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